EL CONCEPTO OFENSIVO DEL "DEFENSIVO" CHELSEA.

El mundo del fútbol está lleno de tópicos, afirmaciones que son tomadas como verdaderas y que forman parte del inconsciente colectivo de los seguidores del deporte rey. Una de ellas que lleva mucho tiempo instaurada dentro de muchos aficionados no especializados en el seguimiento del día a día de los equipos es que el Chelsea es un equipo defensivo, para algunos ultradefensivo.
Pero la realidad del equipo londinense es muy diferente. Cimentado en uno de los conceptos defensivos mas vanguardistas del fútbol mundial- en gran parte heredados de la época Mourniho-, los de Avram Grant tienen suficientes argumentos ofensivos para ser considerados cuanto menos un equipo equilibrado, por momentos incluso tan desatado en ataque como el equipo más ofensivo del planeta. Equilibrio es la clave en todo, el término medio que muchas filosofías proyectan como ideal de comportamiento es la piedra angular de soporte de un conjunto superlativo en el aspecto competitivo.
¿CÓMO DEFENDER?. LA CLAVE PARA SABER COMO ATACAR
Los fundamentos que pueden llevar al aficionado medio a pensar que el Chelsea es un equipo defensivo se deben a su comportamiento cuando no tiene la pelota. Esto hace que no reciba muchos goles y la tendencia es asociar encajar poco con ser defensivo. Sin embargo todos los equipos que triunfan en la alta competición tienen su primer mandamiento en este concepto, recibir pocos goles en contra. Incluso algunos que son considerados muy ofensivos, como el mejor F.C. Barcelona, o el actual Manchester United, están cortados por este patrón. El gol vale caro, muy caro, en el fútbol de máxima competitividad para desterrar del ideario futbolístico un sistema defensivo de alta efectividad.
Como todo gran equipo- este es uno de los más competitivo de la Champions Legaue en el último lustro aunque alcance su primera final-, el Chelsea posee un sistema defensivo de máximo nivel, inclusive podríamos decir que el más sofisticado de Europa junto al del Liverpool. Las bases del comportamiento grupal del Chelsea en fase defensiva no pueden conducir nunca a que se le considere un equipo defensivo que, en determinadas circunstancias, tiene argumentos para atacar, como parece ocurrir en múltiples ocasiones cuando uno escucha o lee análisis sobre el equipo londinense.
Las premisas defensivas son claras, transición defensiva de alto rendimiento con muy buenas contemporizaciones al poseedor del balón o falta táctica sobre este-el Chelsea concede muy pocos contragolpes al rival-, presión en campo contrario o mediocampo con líneas juntas y defensa muy agresiva adelantada y que busca la anticipación como arma prioritaria para montar una transición ofensiva rápida.
Pero no pretendemos analizar el comportamiento defensivo del finalista de Champions que se enfrentará a Manchester United, más bien todo lo contrario. Pretendemos analizar el comportamiento ofensivo del equipo que preside el magnate ruso Roman Abramovich. Decimos estas cosas sobre su estilo a la hora de defender para desterrar esos análisis que, en ocasiones, colocan al Chelsea como un equipo ilustrativo del Catenaccio más puro, aunque desde la salida de Mourinho muchos han cambiado su perspectiva- que igualmente antes era equivocada, pero la ausencia del técnico portugués parece haberla erradicado-.
MUCHOS EFECTIVOS AL ATACAR
El actual Chelsea finalista de la Champions League ha convertido el mismo número de goles en la competición que su rival, el Manchester United. Ambos equipos se presentan en el estadio Luzhnik ide Moscú habiendo perforado la portería contraria en 19 ocasiones en la competición, aunque la apreciación sobre ambos conjuntos es diferente. Se tiene al United como un equipo atrevido y ofensivo, mientras que el Chelsea es considerado un paradigma del fútbol rácano.
Lo primero que llama la atención en el equipo londinense es la cantidad de jugadores que juegan en campo contrario cuando el equipo tiene posesión de balón y no puede transitar rápido al ataque. El conjunto blue es capaz de atacar con 6 jugadores de manera permanente en posesión de balón, sus tres puntas, los dos interiores y uno de los laterales llegan a posiciones muy cercanas o interiores del área rival. Tres opciones de remate, llegadores de segunda línea o receptores en la línea de rechace nunca faltan en este Chelsea cuando le llega la hora de atacar en ataque organizado desde mediocampo.
DOS ASPECTOS SON LOS DETERMINANTES
Hay dos facetas del juego en las que el Chelsea tiene sus pilares ofensivos. Una de ellas es el juego a balón parado, la otra la transición defensa-ataque. Ambas reportan muchos guarismos goleadores a este equipo y son la base de sus estadísticas anotadoras, aunque el equipo no viva sólo de eso como muchos creen o pregonan.
Comentábamos antes que es un equipo que transita muy bien defensivamente y que aprieta con intensidad-en fases de los partidos- en la primera línea rival. Esto le permite al equipo de Avram Grant tener asegurada una transición defensa-ataque con muchas posibilidades de ser dañina. El equipo londinense interpreta muy bien las transiciones ofensivas, muchos jugadores acompañan y la clarividencia en lo que hay que hacer en cada momento es la gran baza que juega este conjunto.
El principal receptor de los contragolpes largos del Chelsea es Didier Drogba, que suele aparecer siempre en el lado
opuesto al de la salida de la jugada. Casi nunca aparece para apoyar las transiciones desde campo propio el delantero costa marfileño, más bien todo lo contrario. Juega siempre fuera de la zona de desarrollo de los contragolpes, pero sus compañeros lo saben. El 11 blue es el finalizador buscando siempre el desmarque en ruptura en el lado débil del rival y a la espalda de los defensas. El pasador siempre tiene la opción de Didier prácticamente libre de marca y encontrarlo es sinónimo de gol a favor.
En el siguiente video se observa lo comentado, contragolpe desde campo propio del Chelsea y cómo Drogba aparece siempre fuera de la zona cercana del balón esperando un pase en profundidad.
La ejecuión de los contragolpes cortos, tras robo en mediocampo y no en campo propio, es realizada de manera diferente. En este caso si suele ser Drogba el punto de apoyo y el receptor del pase tras el robo. En esa situación juega de espaldas y prolonga de cabeza o se apoya con los jugadores que le acompañan en el ataque. En muchas ocasiones la jugada termina con los dos teóricos extremos jugando por dentro y llegando al remate, mientras que Didier no pisa área. La jugada es clara, robo en mediocampo y balón a Drogba, este combina con Cole o Maoluda/ Kalou y uno de ellos dos hace jugada personal o busca la aparición del otro en ruptura. Siempre aparecen en zonas interiores los dos jugadores de banda para finalizar el contragolpe corto.
En el balón parado está la otra gran baza ofensiva del Chelsea, tanto en disparos directos como en jugadas laterales. Para los lanzamientos directos hay muchas opciones, la principal es Lampard-un maestro en este arte- pero también pueden ejecutar con mucha precisión tanto Drogba como Ballack, incluso para los disparos más lejanos está la opción del brasileño Alex que tiene un cañón en su pierna derecha. En los saques laterales Ballack es uno de los referentes en el primer palo, aunque lo más habitual es buscar rematador en zona central donde hay una jugada muy característica. Se colocan varios jugadores juntos en el corazón del área y se buscan aclarado generalmente para Terry con pantallas para que el capitán sea el rematador. Después buscan como lobos el rechace del portero y muchos goles de los azules se han gestado por esa disputa en la línea de rechace del guardameta rival.
ATAQUE ORGANIZADO
El Chelsea no es un equipo que asegura la amplitud del campo en su ataque organizado. Sus extremos tienen mucha
tendencia a jugar en posiciones interiores y para alargar a lo ancho el campo es necesaria la presencia de los laterales en campo contrario. Con Belletti o Essien-sobre todo con el africano en el lateral diestro- este aspecto está garantizado en muchas fases del partido. Si el elegido es Paulo Ferreira el equipo pierde profundidad por ese costado. Sobre todo destaca en buscar posiciones interiores Joe Cole, abriendo mucho su pasillo para la incorporación del lateral diestro.
Por la izquierda, A. Cole no suele ser profundo, aunque participa en el juego y en ocasiones busca diagonal interior en conducción. Sin embargo los extremos por esa banda- Malouda y Kalou- suelen alternar el juego en banda con la presencia en pasillos interiores por lo que dan cierta amplitud en ese costado zurdo, aunque son más tendentes a jugar por dentro que por fuera..
El juego organizado tiene en Drogba al receptor de los envíos en largo. En el caso de no poder tener posesiones más o menos largas, tanto Carvalho como Terry o Cech buscan desde posición defensiva al gigante marfileño. De esta manera se saltan la fase de construcción y buscan jugar con muchos efectivos alrededor del punta. En especial destaca el posicionamiento de Drogba cercano al lateral izquierdo contrario, buscando pico de área rival. Desde allí busca la recepción para habilitar la llegada de los jugadores de segunda línea con un pase al espacio generalmente.
El equipo tiene cierta tendencia a jugar en embudo, buscando conexiones a pocos toques en zonas centrales a través del escalonamiento de sus jugadores. Se trata de buscar paredes para encontrar espacios que permitan el disparo de los interiores o la llegada siempre al espacio de los “extremos” por dentro. En muchas ocasiones combinan entre ellos a la espalda de Drogba. La amplitud la suelen encontrar más por derecha y con la presencia de Essien como lateral. Allí forman un triángulo entre Joe Cole-Drogba y el lateral de forma que buscan el pase para que el ghanés gane la espalda al defensa rival y proporcione un centro.
Más que dinámica y amplitud, el juego organizado del Chelsea viene definido por la intensidad y la presencia de muchos efectivos en campo rival. Empuje con verticalidad podríamos decir para un equipo donde los interiores aportan gol, mucho gol, en llegada rompiendo al espacio. Essien, Lampard y Ballack tiene capacidad para pisar área rival con enorme facilidad o buscar los disparos lejanos.
MICHAEL BALLACK, ESE EXTRAÑO ELEMENTO PARA MUCHOS
A muchos sorprende la presencia de Ballack en este equipo, sin embargo su rol está siendo determinante en el tramo
final de la temporada. El teutón ha recuperado su mejor momento de forma y se ha convertido en pieza clave a base de goles de vital importancia. El siguiente video nos muestra cual es la importancia del alemán en el engranaje ofensivo del equipo. No suele participar en la elaboración del juego pero su presencia es demoledora cuando pisa área contraria.
Estos son algunos conceptos que maneja el equipo londinense en ataque, la idea era mostrarlos de cara a la final de la Champions que se disputará el miércoles en Moscú para desterrar un poco ese concepto predefinido que se tiene sobre este equipo, el de ser un conjunto extremadamente defensivo.
Sobre el United ya hicimos un análisis de profundidad superlativa que podéis encontrar en la etiqueta Manchester United al final del artículo.
Sólo queda disfrutar del partido del año respecto a clubs entre los dos mejores equipos del campeonato. Esperemos que no defraude a nadie.
Pero la realidad del equipo londinense es muy diferente. Cimentado en uno de los conceptos defensivos mas vanguardistas del fútbol mundial- en gran parte heredados de la época Mourniho-, los de Avram Grant tienen suficientes argumentos ofensivos para ser considerados cuanto menos un equipo equilibrado, por momentos incluso tan desatado en ataque como el equipo más ofensivo del planeta. Equilibrio es la clave en todo, el término medio que muchas filosofías proyectan como ideal de comportamiento es la piedra angular de soporte de un conjunto superlativo en el aspecto competitivo.
¿CÓMO DEFENDER?. LA CLAVE PARA SABER COMO ATACAR
Los fundamentos que pueden llevar al aficionado medio a pensar que el Chelsea es un equipo defensivo se deben a su comportamiento cuando no tiene la pelota. Esto hace que no reciba muchos goles y la tendencia es asociar encajar poco con ser defensivo. Sin embargo todos los equipos que triunfan en la alta competición tienen su primer mandamiento en este concepto, recibir pocos goles en contra. Incluso algunos que son considerados muy ofensivos, como el mejor F.C. Barcelona, o el actual Manchester United, están cortados por este patrón. El gol vale caro, muy caro, en el fútbol de máxima competitividad para desterrar del ideario futbolístico un sistema defensivo de alta efectividad.
Como todo gran equipo- este es uno de los más competitivo de la Champions Legaue en el último lustro aunque alcance su primera final-, el Chelsea posee un sistema defensivo de máximo nivel, inclusive podríamos decir que el más sofisticado de Europa junto al del Liverpool. Las bases del comportamiento grupal del Chelsea en fase defensiva no pueden conducir nunca a que se le considere un equipo defensivo que, en determinadas circunstancias, tiene argumentos para atacar, como parece ocurrir en múltiples ocasiones cuando uno escucha o lee análisis sobre el equipo londinense.Las premisas defensivas son claras, transición defensiva de alto rendimiento con muy buenas contemporizaciones al poseedor del balón o falta táctica sobre este-el Chelsea concede muy pocos contragolpes al rival-, presión en campo contrario o mediocampo con líneas juntas y defensa muy agresiva adelantada y que busca la anticipación como arma prioritaria para montar una transición ofensiva rápida.
Pero no pretendemos analizar el comportamiento defensivo del finalista de Champions que se enfrentará a Manchester United, más bien todo lo contrario. Pretendemos analizar el comportamiento ofensivo del equipo que preside el magnate ruso Roman Abramovich. Decimos estas cosas sobre su estilo a la hora de defender para desterrar esos análisis que, en ocasiones, colocan al Chelsea como un equipo ilustrativo del Catenaccio más puro, aunque desde la salida de Mourinho muchos han cambiado su perspectiva- que igualmente antes era equivocada, pero la ausencia del técnico portugués parece haberla erradicado-.
MUCHOS EFECTIVOS AL ATACAR
El actual Chelsea finalista de la Champions League ha convertido el mismo número de goles en la competición que su rival, el Manchester United. Ambos equipos se presentan en el estadio Luzhnik ide Moscú habiendo perforado la portería contraria en 19 ocasiones en la competición, aunque la apreciación sobre ambos conjuntos es diferente. Se tiene al United como un equipo atrevido y ofensivo, mientras que el Chelsea es considerado un paradigma del fútbol rácano.
Lo primero que llama la atención en el equipo londinense es la cantidad de jugadores que juegan en campo contrario cuando el equipo tiene posesión de balón y no puede transitar rápido al ataque. El conjunto blue es capaz de atacar con 6 jugadores de manera permanente en posesión de balón, sus tres puntas, los dos interiores y uno de los laterales llegan a posiciones muy cercanas o interiores del área rival. Tres opciones de remate, llegadores de segunda línea o receptores en la línea de rechace nunca faltan en este Chelsea cuando le llega la hora de atacar en ataque organizado desde mediocampo.
DOS ASPECTOS SON LOS DETERMINANTES
Hay dos facetas del juego en las que el Chelsea tiene sus pilares ofensivos. Una de ellas es el juego a balón parado, la otra la transición defensa-ataque. Ambas reportan muchos guarismos goleadores a este equipo y son la base de sus estadísticas anotadoras, aunque el equipo no viva sólo de eso como muchos creen o pregonan.
Comentábamos antes que es un equipo que transita muy bien defensivamente y que aprieta con intensidad-en fases de los partidos- en la primera línea rival. Esto le permite al equipo de Avram Grant tener asegurada una transición defensa-ataque con muchas posibilidades de ser dañina. El equipo londinense interpreta muy bien las transiciones ofensivas, muchos jugadores acompañan y la clarividencia en lo que hay que hacer en cada momento es la gran baza que juega este conjunto.
El principal receptor de los contragolpes largos del Chelsea es Didier Drogba, que suele aparecer siempre en el lado
opuesto al de la salida de la jugada. Casi nunca aparece para apoyar las transiciones desde campo propio el delantero costa marfileño, más bien todo lo contrario. Juega siempre fuera de la zona de desarrollo de los contragolpes, pero sus compañeros lo saben. El 11 blue es el finalizador buscando siempre el desmarque en ruptura en el lado débil del rival y a la espalda de los defensas. El pasador siempre tiene la opción de Didier prácticamente libre de marca y encontrarlo es sinónimo de gol a favor.En el siguiente video se observa lo comentado, contragolpe desde campo propio del Chelsea y cómo Drogba aparece siempre fuera de la zona cercana del balón esperando un pase en profundidad.
La ejecuión de los contragolpes cortos, tras robo en mediocampo y no en campo propio, es realizada de manera diferente. En este caso si suele ser Drogba el punto de apoyo y el receptor del pase tras el robo. En esa situación juega de espaldas y prolonga de cabeza o se apoya con los jugadores que le acompañan en el ataque. En muchas ocasiones la jugada termina con los dos teóricos extremos jugando por dentro y llegando al remate, mientras que Didier no pisa área. La jugada es clara, robo en mediocampo y balón a Drogba, este combina con Cole o Maoluda/ Kalou y uno de ellos dos hace jugada personal o busca la aparición del otro en ruptura. Siempre aparecen en zonas interiores los dos jugadores de banda para finalizar el contragolpe corto.
En el balón parado está la otra gran baza ofensiva del Chelsea, tanto en disparos directos como en jugadas laterales. Para los lanzamientos directos hay muchas opciones, la principal es Lampard-un maestro en este arte- pero también pueden ejecutar con mucha precisión tanto Drogba como Ballack, incluso para los disparos más lejanos está la opción del brasileño Alex que tiene un cañón en su pierna derecha. En los saques laterales Ballack es uno de los referentes en el primer palo, aunque lo más habitual es buscar rematador en zona central donde hay una jugada muy característica. Se colocan varios jugadores juntos en el corazón del área y se buscan aclarado generalmente para Terry con pantallas para que el capitán sea el rematador. Después buscan como lobos el rechace del portero y muchos goles de los azules se han gestado por esa disputa en la línea de rechace del guardameta rival.
ATAQUE ORGANIZADO
El Chelsea no es un equipo que asegura la amplitud del campo en su ataque organizado. Sus extremos tienen mucha
tendencia a jugar en posiciones interiores y para alargar a lo ancho el campo es necesaria la presencia de los laterales en campo contrario. Con Belletti o Essien-sobre todo con el africano en el lateral diestro- este aspecto está garantizado en muchas fases del partido. Si el elegido es Paulo Ferreira el equipo pierde profundidad por ese costado. Sobre todo destaca en buscar posiciones interiores Joe Cole, abriendo mucho su pasillo para la incorporación del lateral diestro.Por la izquierda, A. Cole no suele ser profundo, aunque participa en el juego y en ocasiones busca diagonal interior en conducción. Sin embargo los extremos por esa banda- Malouda y Kalou- suelen alternar el juego en banda con la presencia en pasillos interiores por lo que dan cierta amplitud en ese costado zurdo, aunque son más tendentes a jugar por dentro que por fuera..
El juego organizado tiene en Drogba al receptor de los envíos en largo. En el caso de no poder tener posesiones más o menos largas, tanto Carvalho como Terry o Cech buscan desde posición defensiva al gigante marfileño. De esta manera se saltan la fase de construcción y buscan jugar con muchos efectivos alrededor del punta. En especial destaca el posicionamiento de Drogba cercano al lateral izquierdo contrario, buscando pico de área rival. Desde allí busca la recepción para habilitar la llegada de los jugadores de segunda línea con un pase al espacio generalmente.
El equipo tiene cierta tendencia a jugar en embudo, buscando conexiones a pocos toques en zonas centrales a través del escalonamiento de sus jugadores. Se trata de buscar paredes para encontrar espacios que permitan el disparo de los interiores o la llegada siempre al espacio de los “extremos” por dentro. En muchas ocasiones combinan entre ellos a la espalda de Drogba. La amplitud la suelen encontrar más por derecha y con la presencia de Essien como lateral. Allí forman un triángulo entre Joe Cole-Drogba y el lateral de forma que buscan el pase para que el ghanés gane la espalda al defensa rival y proporcione un centro.
Más que dinámica y amplitud, el juego organizado del Chelsea viene definido por la intensidad y la presencia de muchos efectivos en campo rival. Empuje con verticalidad podríamos decir para un equipo donde los interiores aportan gol, mucho gol, en llegada rompiendo al espacio. Essien, Lampard y Ballack tiene capacidad para pisar área rival con enorme facilidad o buscar los disparos lejanos.
MICHAEL BALLACK, ESE EXTRAÑO ELEMENTO PARA MUCHOS
A muchos sorprende la presencia de Ballack en este equipo, sin embargo su rol está siendo determinante en el tramo
final de la temporada. El teutón ha recuperado su mejor momento de forma y se ha convertido en pieza clave a base de goles de vital importancia. El siguiente video nos muestra cual es la importancia del alemán en el engranaje ofensivo del equipo. No suele participar en la elaboración del juego pero su presencia es demoledora cuando pisa área contraria.Estos son algunos conceptos que maneja el equipo londinense en ataque, la idea era mostrarlos de cara a la final de la Champions que se disputará el miércoles en Moscú para desterrar un poco ese concepto predefinido que se tiene sobre este equipo, el de ser un conjunto extremadamente defensivo.
Sobre el United ya hicimos un análisis de profundidad superlativa que podéis encontrar en la etiqueta Manchester United al final del artículo.
Sólo queda disfrutar del partido del año respecto a clubs entre los dos mejores equipos del campeonato. Esperemos que no defraude a nadie.
Etiquetas: Ballack, CHAMPIONS LEAGUE, Chelsea, Drogba, Essien, Manchester United









