¿EL OCASO ROSSONERO?

Ya se venía barruntando la pasada temporada, aunque un final de campaña al nivel de lo que representa la entidad salvó la situación. El A.C. Milán deambulaba por la parte media de la clasificación gran parte de la temporada debido a su fútbol anquilosado con la atenuante de la sanción de 8 puntos negativos derivada del caso Moggi con el que comenzaba el campeonato 2006/2007.
La victoria final en la Champions League contra todo pronóstico el pasado curso futbolístico servía de cortina de humo para tapar los problemas que arrastraba una plantilla que sólo fue capaz de terminar en la cuarta posición de una serie A italiana muy mediocre y gracias, sobre todo, a los 17 puntos negativos que arrastraba la Fiorentina al comienzo del Scudetto.
Sin embargo en el momento actual no existe nada que sirva de parapeto para la entidad de forma que pueda tapar la mediocridad reinante en el juego del equipo milanista. La situación se está tornando peliaguda para un equipo al que hay que considerar como uno de los paradigmas de la máxima competitividad. No es insalvable porque los viola de Florencia todavía no han conseguido abrir una brecha importante en la tabla clasificatoria, pero roza lo crítico ante el momento de juego y resultados en el que vive el actual Milán.
LA EXPERIENCIA NO ES UN GRADO
Muchos comentaran que a esta situación se llega por tener una plantilla excesivamente veterana, donde la media de
edad posiblemente sobrepase la treintena de años, y por no haber acometido una regeneración para rejuvenecer la plantilla. Sobre todo debido a la complacencia que se ha vivido en la entidad derivada de la victoria en la pasada Liga de Campeones, pese a las miserias que el equipo iba regalando en el campeonato doméstico semana a semana la pasada temporada.
Incluso esta situación se ha ido llevando a más como demuestra el hecho de que el mercado invernal de la pasada temporada y el veraniego de esta llevaran a Milán todavía más veterania, con las llegadas de Oddo, Ronaldo o Emerson. Pero no pretendemos quedarnos en lo superficial y achacar la situación actual del equipo rossonero a la alta edad media de su plantilla como única explicación del bajo comportamiento competitivo actual.
EL PADRE MODELO
Es llamativo y hasta extraño que el mejor equipo visitante de un campeonato se encuentre situado a 22 puntos del líder de la clasificación de una competición como la Serie A. Pero esta es la realidad de este Milán. Capaz de obtener más victorias que ningún otro contendiente de la serie A como visitante, como local encuentra una losa excesivamente difícil de levantar.
Como un padre modélico, el equipo que dirige Carletto se deja en casa todo lo que gana fuera. 14º cuarto equipo como local del campeonato, mejor visitante del Scudetto. Esas son las dos caras de la moneda de este equipo que sólo ha sido capaz de ganar 4 partidos de los 14 disputados en su feudo. Su primera victoria en San Siro se produjo con la visita del Nápoles y se veía apoyada por el aspecto emocional de un Giuseppe Meazza repleto esperando la fiesta del debut de Pato, una fiesta a la que incluso se sumaría Ronaldo. Esto ocurría en la jornada 15ª que se disputaba el 13 de Enero.
Ayer llegaba el enésimo tropiezo en el feudo milanisa con la derrota del Milán a manos de la Sampdoria de Walter Mazzarri, tras una concatenación de resultados en los seis últimos partidos que sólo muestran la victoria del equipo contra el Empoli como visitante, con eliminación de la Champions incluida en San Siro frente al Arsenal.
14º cuarto equipo como local, mejor clasificado como visitante. Unas estadísticas que nos sirven de apoyo en el análisis del juego milanista. Unas estadísticas, dicen, que están para romperse. Algo que no es del todo cierto. Las estadísticas están para mostrar las tendencias naturales de los equipos. Y en este caso muestran un nefasto rendimiento del Milán en su terreno de juego.
¿DÓNDE ESTÁ EL PROBLEMA?.
Nos hacemos esta pregunta a la luz de otra estadística llamativa. No le basta al Milán con ser el mejor visitante del campeonato. Además es el 2º equipo menos goleado de la serie A-hasta anoche lo era-. Por tanto algo falla en la ecuación para que el equipo esté a 22 puntos del Inter. de Milán.
El término erróneo y que lleva al traste la solución de la ecuación: pocos goles encajados más gran comportamiento como visitante igual a pelea por grandes objetivos, es el juego de posición que exhibe este equipo junto con la escasa solvencia que presenta para ganar partidos teniendo que ser el encargado de llevar la iniciativa del juego.
Este Milán tiene mucha tendencia al repliegue y a ejercer poca presión sobre el mediocampo rival. En realidad este es un mal endémico del fútbol italiano, Italia casi prácticamente entera vive en el repliegue defensivo-en muchos casos muy intensivo- con muy pocos equipos con clara tendencia a la presión y al achique. Este condicionante en el juego hace que el fútbol italiano no sea brillante ni vibrante para el espectador que observa la intensidad, la velocidad y el juego de transiciones del fútbol británico mucho más atrayente para la diversión y el espectáculo, por lo que vive una época de declive importante.
Como buen equipo italiano de la actualidad, el equipo rossonero acumula muchos jugadores por detrás de la pelota y brilla mucho más cuando consigue explotar al máximo la verticalidad en el contragolpe, con Kaká y Seedorf-desde su llegada, también con Pato- como actores principales. Una vez por delante en el marcador es un equipo difícil de remontar por su repliegue defensivo con muchos jugadores por detrás del balón junto con un buen dominio de la posesión del balón.
El equipo toca bien, sabe dominar el rondo en posesión de pelota con dinámica y apoyos en el centro del campo, sin excesivas conducciones, pero falla en la búsqueda de la profundidad convirtiendo su fútbol de posición en un fútbol control. Eso unido a la fortaleza de su contragolpe le convierten en un gran visitante.
Los problemas se encuentran cuando toca llevar la iniciativa del juego para poner el marcador de cara, como ocurre contra casi todos lo equipos que visitan San Siro dándole la posesión de la pelota.
TODO COMIENZA MAL
Partido como local, casi siempre se repite la misma imagen, parece “El día de la Marmota”. El equipo milanista salta al campo con un nivel de activación muy bajo en los comienzos de partido, sabiéndose sabedor de la imposibilidad de mantener un alto ritmo de juego los 90 minutos del choque debido a su veteranía. Su ritmo de juego es cansino al arrancar los enfrentamientos- de ahí que sólo haya marcado 2 goles en el primer cuarto de hora de los partidos en 28 jornadas-. Y aparece la misma piedra de siempre, el equipo visitante muestra un gran arranque tras el pistoletazo de salida del encuentro, con la que el Milán tropieza sistemáticamente.
Si los visitantes de San Siro no se marchan al descanso con una victoria parcial en el marcador nos han dejado muy buenas impresiones en los primeros 45 minutos de partido. Casi todos los equipos que pasan por Milán hacen grandes primeras partes de juego. Los partidos son muy ajustados en el marcador y en sólo 4 de los 14 partidos como local el Milán no ha recibido gol en contra, con sólo dos victorias con el cero en la portería propia- 2-0 frente a Genoa y 1-0 frente a Siena-.
El equipo no se muestra brillante defensivamente, no sólo por el poco robo en campo rival que realiza, sino porque
sufre en los balones laterales a pesar de la altura de su zaga- Oddo, Bonera, Kaladze, Nesta, Favalli, Maldini- o la enorme envergadura de sus porteros- Dida, Kalac-. Incluso un saque de banda sacado en largo se llega a convertir en peligroso por la poca intensidad que se observa en el juego defensivo milanista.
El equipo también sufre mucho en las transiciones ofensivas rivales ya que, al igual que defiende con muchos hombres, en el juego ofensivo posicional ataca con muchos efectivos, subiendo incluso a los dos laterales a zonas muy avanzadas del campo rival. Esto deja a sus dos centrales en muchas ocasiones teniendo que defender dos contra dos en los contragolpes frente a los delanteros rivales o en inferioridad numérica en las transiciones de sus contrarios.
A esto le tenemos que unir una presión baja y mal coordinada y una zaga que comete errores de posicionamiento o achique de espacios impropios de un equipo de ese nivel que permite a rivales estar solos en posiciones de remate. La acumulación de jugadores por detrás de la pelota y su fútbol posicional de control de la posesión le permiten tener guarismos defensivos positivos pese a un bagaje defensivo mejorable.
TOCA ARREBATO
Incluso en el mejor partido como local de toda la temporada- el 5-2 endosado al Nápoles en el debut de Pato- el Milán tuvo que remontar por dos veces un marcador adverso. Es algo habitual que San Siro tenga que observar a su equipo sin estar por delante en el marcador durante muchos minutos de los partidos.
A partir de unas primeras partes de juego tirando a horrendo, los rossoneros tocan arrebato. Pero semana a semana nos dejan un ejercicio de impotencia tras otro para tratar de conseguir un resultado positivo en el electrónico. El equipo tiene unas dificultades superlativas para dar la vuelta a marcadores adversos después de regalar al rival resultados positivos en el primer tiempo.
Semana a semana se observan los mismos problemas tratados de resolver con los mismos mecanismos de solución que conducen a la incapacidad de los locales para convertir San Siro en un templo no profanable.
El eje negativo para no lograr resultados positivos en su estadio lo tiene el Milán en su ritmo de juego, muy bajo, hasta que entran en escena Pato o Kaká, los únicos capaces de cambiar las revoluciones del partido con su velocidad. Pero los rivales les permiten muy poco espacio cuando el equipo finalmente se pone el traje de faena en las segundas partes. Se colocan a vivir en las cercanías de la corona de su propia área con un repliegue intensivo muy elevado. Esto hace que Kaká se convierta en un jugador terrenal al no disponer de los espacios para arrancar y machacar a los rivales con su cambio de ritmo.
Las soluciones para vencer el repliegue defensivo rival son archiconocidas ya por sus contrincantes. Aparece en escena
Pirlo, tras una circulación al pie en mediocampo para poner la verticalidad. Movimientos de balón para habilitar el espacio al pasador y mover un poco la defensa rival. A partir de ahí dos variantes, sólo.
La primera es la diagonal con Oddo, de la que ya hemos hablado muchas veces aquí. Balón diagonal para el lateral que lo centra. Resultado, no todo lo positivo que debiera, en ocasiones por la poca presencia en área si el balón llega pronto al defensa ex lazial y en otras por el poco poderío rematador de cabeza que presenta este equipo, donde sólo Gilardino parece solvente en ese aspecto dentro de los delanteros en nómina de la plantilla milanista.
La segunda, balón profundo, generalmente frontal, a la espalda de los defensas rivales por encima de la cabeza de estos. El problema está en la precisión requerida para ejecutar la acción, tanto por parte del pasador que debe ser milimétrico, como por la del receptor que tiene poco tiempo para ejecutar-se necesite un gesto técnico de mucho nivel al estar muy cerca de portería- y poco espacio ante defensas ubicadas muy retrasadas.
Si no se encuentra Pirlo en la circulación queda la posibilidad del balón colgado por uno de los laterales o los disparos lejanos desde fuera del área. Poco más ofrece este equipo sin espacios.
Con estos mecanismos intenta resolver de manera repetitiva el Milán los problemas generados por regalar muchos
minutos y marcadores favorables a los rivales. No hay más, faltan los espacios para que brille Kaká, y lejos están los tiempos en los que la delantera del equipo la conformaban Shevchenko y “Valdanito Crespo”, capaces de rematar casi cualquier pase a un toque. Ahora les toca a Gilardino, lejos, muy lejos del Gilardino de Parma, y a un par de jóvenes como Pato y Paloschi-con tanto que crecer en la toma de decisiones sobre todo- para resolver la papeleta ante la situación que se vive unida a los nubarrones negros que se vislumbran en el horizonte con la lesión de Kaká.
También quedan los lanzamientos de falta de Pirlo o los balones parados buscando a Ambrosini, algo que ya saben hasta los realizadores televisivos que enfocan al capitán milanista como referencia casi única.
Muy pocos argumentos para un equipo que presenta pocas alternativas y que juega a un ritmo muy bajo. La poca consistencia de la Fiorentina puede ser la piedra de salvación de un Milán que marcha a la deriva en una Serie A que vive sus peores momentos competitivos y de juego en muchos años. Ni pensar que ocurriría si el equipo no entra en Champions, la afición ya ha hablado: anoche los pitos despedían la enésima muestra de impotencia como local de este equipo. Lo único positivo fue el pinchazo viola en san Paolo que sigue manteniendo el discreto objetivo de ser 4º de la mediocre Serie A a 4 puntos a falta de 9 jornadas para la conclusión del campeonato.
La victoria final en la Champions League contra todo pronóstico el pasado curso futbolístico servía de cortina de humo para tapar los problemas que arrastraba una plantilla que sólo fue capaz de terminar en la cuarta posición de una serie A italiana muy mediocre y gracias, sobre todo, a los 17 puntos negativos que arrastraba la Fiorentina al comienzo del Scudetto.Sin embargo en el momento actual no existe nada que sirva de parapeto para la entidad de forma que pueda tapar la mediocridad reinante en el juego del equipo milanista. La situación se está tornando peliaguda para un equipo al que hay que considerar como uno de los paradigmas de la máxima competitividad. No es insalvable porque los viola de Florencia todavía no han conseguido abrir una brecha importante en la tabla clasificatoria, pero roza lo crítico ante el momento de juego y resultados en el que vive el actual Milán.
LA EXPERIENCIA NO ES UN GRADO
Muchos comentaran que a esta situación se llega por tener una plantilla excesivamente veterana, donde la media de
edad posiblemente sobrepase la treintena de años, y por no haber acometido una regeneración para rejuvenecer la plantilla. Sobre todo debido a la complacencia que se ha vivido en la entidad derivada de la victoria en la pasada Liga de Campeones, pese a las miserias que el equipo iba regalando en el campeonato doméstico semana a semana la pasada temporada.Incluso esta situación se ha ido llevando a más como demuestra el hecho de que el mercado invernal de la pasada temporada y el veraniego de esta llevaran a Milán todavía más veterania, con las llegadas de Oddo, Ronaldo o Emerson. Pero no pretendemos quedarnos en lo superficial y achacar la situación actual del equipo rossonero a la alta edad media de su plantilla como única explicación del bajo comportamiento competitivo actual.
EL PADRE MODELO
Es llamativo y hasta extraño que el mejor equipo visitante de un campeonato se encuentre situado a 22 puntos del líder de la clasificación de una competición como la Serie A. Pero esta es la realidad de este Milán. Capaz de obtener más victorias que ningún otro contendiente de la serie A como visitante, como local encuentra una losa excesivamente difícil de levantar.
Como un padre modélico, el equipo que dirige Carletto se deja en casa todo lo que gana fuera. 14º cuarto equipo como local del campeonato, mejor visitante del Scudetto. Esas son las dos caras de la moneda de este equipo que sólo ha sido capaz de ganar 4 partidos de los 14 disputados en su feudo. Su primera victoria en San Siro se produjo con la visita del Nápoles y se veía apoyada por el aspecto emocional de un Giuseppe Meazza repleto esperando la fiesta del debut de Pato, una fiesta a la que incluso se sumaría Ronaldo. Esto ocurría en la jornada 15ª que se disputaba el 13 de Enero.
Ayer llegaba el enésimo tropiezo en el feudo milanisa con la derrota del Milán a manos de la Sampdoria de Walter Mazzarri, tras una concatenación de resultados en los seis últimos partidos que sólo muestran la victoria del equipo contra el Empoli como visitante, con eliminación de la Champions incluida en San Siro frente al Arsenal.
14º cuarto equipo como local, mejor clasificado como visitante. Unas estadísticas que nos sirven de apoyo en el análisis del juego milanista. Unas estadísticas, dicen, que están para romperse. Algo que no es del todo cierto. Las estadísticas están para mostrar las tendencias naturales de los equipos. Y en este caso muestran un nefasto rendimiento del Milán en su terreno de juego.
¿DÓNDE ESTÁ EL PROBLEMA?.
Nos hacemos esta pregunta a la luz de otra estadística llamativa. No le basta al Milán con ser el mejor visitante del campeonato. Además es el 2º equipo menos goleado de la serie A-hasta anoche lo era-. Por tanto algo falla en la ecuación para que el equipo esté a 22 puntos del Inter. de Milán.
El término erróneo y que lleva al traste la solución de la ecuación: pocos goles encajados más gran comportamiento como visitante igual a pelea por grandes objetivos, es el juego de posición que exhibe este equipo junto con la escasa solvencia que presenta para ganar partidos teniendo que ser el encargado de llevar la iniciativa del juego.
Este Milán tiene mucha tendencia al repliegue y a ejercer poca presión sobre el mediocampo rival. En realidad este es un mal endémico del fútbol italiano, Italia casi prácticamente entera vive en el repliegue defensivo-en muchos casos muy intensivo- con muy pocos equipos con clara tendencia a la presión y al achique. Este condicionante en el juego hace que el fútbol italiano no sea brillante ni vibrante para el espectador que observa la intensidad, la velocidad y el juego de transiciones del fútbol británico mucho más atrayente para la diversión y el espectáculo, por lo que vive una época de declive importante.
Como buen equipo italiano de la actualidad, el equipo rossonero acumula muchos jugadores por detrás de la pelota y brilla mucho más cuando consigue explotar al máximo la verticalidad en el contragolpe, con Kaká y Seedorf-desde su llegada, también con Pato- como actores principales. Una vez por delante en el marcador es un equipo difícil de remontar por su repliegue defensivo con muchos jugadores por detrás del balón junto con un buen dominio de la posesión del balón.El equipo toca bien, sabe dominar el rondo en posesión de pelota con dinámica y apoyos en el centro del campo, sin excesivas conducciones, pero falla en la búsqueda de la profundidad convirtiendo su fútbol de posición en un fútbol control. Eso unido a la fortaleza de su contragolpe le convierten en un gran visitante.
Los problemas se encuentran cuando toca llevar la iniciativa del juego para poner el marcador de cara, como ocurre contra casi todos lo equipos que visitan San Siro dándole la posesión de la pelota.
TODO COMIENZA MAL
Partido como local, casi siempre se repite la misma imagen, parece “El día de la Marmota”. El equipo milanista salta al campo con un nivel de activación muy bajo en los comienzos de partido, sabiéndose sabedor de la imposibilidad de mantener un alto ritmo de juego los 90 minutos del choque debido a su veteranía. Su ritmo de juego es cansino al arrancar los enfrentamientos- de ahí que sólo haya marcado 2 goles en el primer cuarto de hora de los partidos en 28 jornadas-. Y aparece la misma piedra de siempre, el equipo visitante muestra un gran arranque tras el pistoletazo de salida del encuentro, con la que el Milán tropieza sistemáticamente.
Si los visitantes de San Siro no se marchan al descanso con una victoria parcial en el marcador nos han dejado muy buenas impresiones en los primeros 45 minutos de partido. Casi todos los equipos que pasan por Milán hacen grandes primeras partes de juego. Los partidos son muy ajustados en el marcador y en sólo 4 de los 14 partidos como local el Milán no ha recibido gol en contra, con sólo dos victorias con el cero en la portería propia- 2-0 frente a Genoa y 1-0 frente a Siena-.
El equipo no se muestra brillante defensivamente, no sólo por el poco robo en campo rival que realiza, sino porque
sufre en los balones laterales a pesar de la altura de su zaga- Oddo, Bonera, Kaladze, Nesta, Favalli, Maldini- o la enorme envergadura de sus porteros- Dida, Kalac-. Incluso un saque de banda sacado en largo se llega a convertir en peligroso por la poca intensidad que se observa en el juego defensivo milanista.El equipo también sufre mucho en las transiciones ofensivas rivales ya que, al igual que defiende con muchos hombres, en el juego ofensivo posicional ataca con muchos efectivos, subiendo incluso a los dos laterales a zonas muy avanzadas del campo rival. Esto deja a sus dos centrales en muchas ocasiones teniendo que defender dos contra dos en los contragolpes frente a los delanteros rivales o en inferioridad numérica en las transiciones de sus contrarios.
A esto le tenemos que unir una presión baja y mal coordinada y una zaga que comete errores de posicionamiento o achique de espacios impropios de un equipo de ese nivel que permite a rivales estar solos en posiciones de remate. La acumulación de jugadores por detrás de la pelota y su fútbol posicional de control de la posesión le permiten tener guarismos defensivos positivos pese a un bagaje defensivo mejorable.
TOCA ARREBATO
Incluso en el mejor partido como local de toda la temporada- el 5-2 endosado al Nápoles en el debut de Pato- el Milán tuvo que remontar por dos veces un marcador adverso. Es algo habitual que San Siro tenga que observar a su equipo sin estar por delante en el marcador durante muchos minutos de los partidos.
A partir de unas primeras partes de juego tirando a horrendo, los rossoneros tocan arrebato. Pero semana a semana nos dejan un ejercicio de impotencia tras otro para tratar de conseguir un resultado positivo en el electrónico. El equipo tiene unas dificultades superlativas para dar la vuelta a marcadores adversos después de regalar al rival resultados positivos en el primer tiempo.
Semana a semana se observan los mismos problemas tratados de resolver con los mismos mecanismos de solución que conducen a la incapacidad de los locales para convertir San Siro en un templo no profanable.
El eje negativo para no lograr resultados positivos en su estadio lo tiene el Milán en su ritmo de juego, muy bajo, hasta que entran en escena Pato o Kaká, los únicos capaces de cambiar las revoluciones del partido con su velocidad. Pero los rivales les permiten muy poco espacio cuando el equipo finalmente se pone el traje de faena en las segundas partes. Se colocan a vivir en las cercanías de la corona de su propia área con un repliegue intensivo muy elevado. Esto hace que Kaká se convierta en un jugador terrenal al no disponer de los espacios para arrancar y machacar a los rivales con su cambio de ritmo.
Las soluciones para vencer el repliegue defensivo rival son archiconocidas ya por sus contrincantes. Aparece en escena
Pirlo, tras una circulación al pie en mediocampo para poner la verticalidad. Movimientos de balón para habilitar el espacio al pasador y mover un poco la defensa rival. A partir de ahí dos variantes, sólo.La primera es la diagonal con Oddo, de la que ya hemos hablado muchas veces aquí. Balón diagonal para el lateral que lo centra. Resultado, no todo lo positivo que debiera, en ocasiones por la poca presencia en área si el balón llega pronto al defensa ex lazial y en otras por el poco poderío rematador de cabeza que presenta este equipo, donde sólo Gilardino parece solvente en ese aspecto dentro de los delanteros en nómina de la plantilla milanista.
La segunda, balón profundo, generalmente frontal, a la espalda de los defensas rivales por encima de la cabeza de estos. El problema está en la precisión requerida para ejecutar la acción, tanto por parte del pasador que debe ser milimétrico, como por la del receptor que tiene poco tiempo para ejecutar-se necesite un gesto técnico de mucho nivel al estar muy cerca de portería- y poco espacio ante defensas ubicadas muy retrasadas.
Si no se encuentra Pirlo en la circulación queda la posibilidad del balón colgado por uno de los laterales o los disparos lejanos desde fuera del área. Poco más ofrece este equipo sin espacios.
Con estos mecanismos intenta resolver de manera repetitiva el Milán los problemas generados por regalar muchos
minutos y marcadores favorables a los rivales. No hay más, faltan los espacios para que brille Kaká, y lejos están los tiempos en los que la delantera del equipo la conformaban Shevchenko y “Valdanito Crespo”, capaces de rematar casi cualquier pase a un toque. Ahora les toca a Gilardino, lejos, muy lejos del Gilardino de Parma, y a un par de jóvenes como Pato y Paloschi-con tanto que crecer en la toma de decisiones sobre todo- para resolver la papeleta ante la situación que se vive unida a los nubarrones negros que se vislumbran en el horizonte con la lesión de Kaká.También quedan los lanzamientos de falta de Pirlo o los balones parados buscando a Ambrosini, algo que ya saben hasta los realizadores televisivos que enfocan al capitán milanista como referencia casi única.
Muy pocos argumentos para un equipo que presenta pocas alternativas y que juega a un ritmo muy bajo. La poca consistencia de la Fiorentina puede ser la piedra de salvación de un Milán que marcha a la deriva en una Serie A que vive sus peores momentos competitivos y de juego en muchos años. Ni pensar que ocurriría si el equipo no entra en Champions, la afición ya ha hablado: anoche los pitos despedían la enésima muestra de impotencia como local de este equipo. Lo único positivo fue el pinchazo viola en san Paolo que sigue manteniendo el discreto objetivo de ser 4º de la mediocre Serie A a 4 puntos a falta de 9 jornadas para la conclusión del campeonato.
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Etiquetas: Alexandre Pato, Kaká, Milán, Pirlo, Serie A


11 Comments:
Está claro que necesitan una renovación de arriba a abajo. Tienen que fichar un portero joven y de nivel(Neuer, Adler, Ustari).
En defensa hay que buscar algún central de primer nivel. En el centro del campo hay que ir buscando un relevo a Seedorf.
Y por último, en ataque, están obligados a fichar un 9 que acompañe a Pato, porque Gilardino ha agotado su crédito. Huntelaar sería la mejor opción, sin descartar a Benzema y a Drogba(mi preferencia, aunque sus 29 años no ayudarían a la reconstrucción).
Saludos
Está claro que pedirle a una defensa tan veterana una defensa adelantada es un suicidio, hay que recurrir al repliegue intensivo por que si.
Eso manifiesta una restruturación el AC Milan con defensas jóvenes, rápidos, alternativas buenas en la media, un killer, y un portero que sea un crack en ciernes, volverá a estar en la primera linea mediatica de europa no tengo ni 1 duda
PD: roberto, ¿qué perfiles crees que debe buscar el MIlan?
Interesante post Roberto.
Esta claro que el Milán de esta temporada no es el de otras.
A pesar de que ha renovado un poco su plantilla con el fichaje de algún que otro joven como Pato. Pero la eliminación de la Champions, y la mala posición en liga nos hacen pensar que este no es el equipo que tento ha enamorado al futbol.
Yo pienso que una de las posibles soluciones sería intentar fichar futbolistas jovenes que rejuvenezcan la vieja plantilla milanista.
No me parece que fichajes como el de Ronaldo, o el intento incluso de la vuelta de antiguos jugadores rossoneros sea la solución al problema evidente.
Esperemos que este Milan se recupere, sobre todo por el bien del Fútbol.
Saludos y pasate por mi blog y me dices que tal.
http://pasionsevillista.blogspot.com
Hola que tal.
Todos los equipos cada 3 años deben hacer una remodelación, sino acaban cayendo en picado. Mirad al Barça ahora. El Milán lleva con este equipo muchos años, bastante ha aguantado.
Un saludo y a por el Atlético.
Sin duda, el MIlán debe acomoter una renovación total. Se debería ir Ancellotti y varios jugadores. Un abrazo
@Todos.
Se comenta que la situación económica del Milán no es excesivamente positiva. Se apunta que esto se debe en parte a las intenciones de Berlusconi de volver a la política y los gastos que genera toda la campaña electoral para presidir nuevamente la República italiana.
@alexu6692
No se si has visto el partido entre Valencia y Barcelona de hoy, por lo menos la primera parte. El problema no está en el repliegue, está en la falta de presión.
En la primera parte tanto Valencia como Barcelona ha utilizado un repliegue hacía su campo. Pero mientras que el Valencia presionaba en mediocampo al poseedor del balón, en el Barcelona esa presión era muy baja.
Ese aspecto es el que quiero recalcar en el Milán. De todas formas esto es lo habitual en el fútbol italiano. La tendencia de casi todos los equipos es volver a las cercanías del área cuando pierdan la posesión en lugar de buscar recupararla lo antes posible.
El Barcelona de hoy, hasta el primer gol, me ha recordado mucho al Milán habitual en San Siro esta temporada.
Horribkle la temporada del Milan, me han decepcionado mucho, solo deberian seguir en Milanello, Kaka,Gilardino,Nesta,Pirlo,Pato,y alkguno de los chavales jovenes que tiene, la demas morraña a la calle
Muy bueno.
Me gusta mucho el sistema que Ancelotti usa para el Milan pero siempre he pensado que para sacar un rendimiento apropiado prácticamente las mayoría de su piezas debe rendir a un 90 % o superior, funcionar como un reloj. Yo sí pienso que la edad es un factor determinante, ya que no se pueden permitir el lujo de hacer demasiados sobreesfuerzos, menos de forma continuada.
Yo sí que pienso que el Milan está más que capacitado para hacer daño desde juego organizado.
Yo creo que la experiencia sí que es un grado, sino fíjate en los últimos partidos del Arsenal. Por otra parte, el Milan se aguanta gracias a algunas individualidades como las de Pirlo, Kaká y Pato, y al cierto goleador de Inzaghi (cosa que le aporta la experiencia).
Un saludo Roberto.
Pedazo de post.
Este año repetir era casi imposible, pero es que el equipo no podía aspirar a más, y su única carta era ganar la Champions de nuevo, desde el pincipio. Por tanto, era previsible este derrumbe como dices.
No es un equipo pensado para atacar, Pirlo y Kaka' son dos jugadorazos, posiblemente el mejor organizador, y el mejor conductor del mundo, pero están claramente en inferioridad por la disciplina del rival.
En lineas generales me parece un equipo pesado, desgastado, que necesita aires nuevos. Y tiene buena base con jugadores impresionantes, pero debe cambiar mucho este verano.
saludos crack
Necesitan un portero de garantías (Adler, Gomes o Diego AlveS), un lateral derecho que compita con Oddo (Rafinha, Srna), un central experimentado pero joven (Jarque, Kompany, Dawson), un mediocentro llegador con toque (Aquilani imprescindible), un posicional (no es obligatorio, pero Poulsen por 10 kilos es gran opción), dos extremos (Quaresma/Castelen y Diego Capel) y un delantero centro para acompañar a Pato, PAloschi y Aubameyang (Huntelaar, Fred, Andrew Johnson).
Te paso links de mis dos posts sobre el proyecto Milan que escribo en el blog lacienciadelfutbol.blogspot.com. (1ª parte: plantilla actual//2ª parte: altas)
http://lacienciadelfutbol.blogspot.com/2008/03/proyecto-ac-milan.html
http://lacienciadelfutbol.blogspot.com/2008/03/captulo-2-incorporaciones.html
SAludos
¿Aceptas un intercambio de links con mi blog chechumerengue.blogspot.com?
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